Prueba Ford Fiesta Kinetic hecho en Brasil
30/9/2014 Pruebas de manejo

Prueba Ford Fiesta Kinetic hecho en Brasil

¿Mantendrá la calidad la versión made in Mercosur del compacto del óvalo?

Denominada Kinetic, la última generación del Ford Fiesta llegó al país procedente de México introduciendo nuevos niveles de seguridad y equipamiento al segmento compacto. Luego de su rediseño, la marca decidió producir también en Brasil al modelo, que ahora ofrece en Argentina sus versiones S, S Plus y SE Hatchback provenientes del país carioca. Por eso, aquí analizaremos si ha perdido ese toque que lo hacía tan especial.

 

Mecánica y seguridad

El Fiesta Kinetic es un modelo global, lo que significa que debe respetar ciertos parámetros sin importar donde sea producido. Esto implica que la variante made in Brasil mide y pesa lo mismo que su versión mexicana, es decir debería conservar los mismos valores de seguridad que obtuvo cuando Latin NCAP realizó sus pruebas a la variante azteca con doble airbag.

Respecto de la seguridad activa, conserva los discos delanteros y tambores traseros asistidos por ABS, pero no incluye controles de tracción y de estabilidad (ESC) en las versiones S y S Plus como la aquí probada. Otra diferencia está en el asiento trasero cuyo cinturón central ahora es de dos puntos, en lugar del de tres de la versión mexicana.

En cuanto al motor, el sitio oficial de Ford Argentina dice que se trata del mismo 1.6L Sigma II que trae la versión azteca, pero en el sitio de la marca en Brasil se lo denomina 1.5L Sigma. La principal diferencia está en que el 1.6L cuenta con sistema de variador de válvulas (TiVCT) que le permite entregar 120 CV y reducir los consumos, mientras que el 1.5L, ronda los 110 caballos. Si bien hay una gran diferencia en los papeles, más adelante veremos cómo se comporta sobre asfalto.

 

Diseño e interior

Como decíamos anteriormente, es difícil diferenciar desde el exterior a un Fiesta Kinetic mexicano de uno brasileño; sin embargo, al abrir la puerta notamos las primeras diferencias. Olvidemos el tema de la pantalla táctil que solo se ofrece en las versiones más equipadas, acá la gran diferencia está en el tipo de plásticos empleados en la parte superior del tablero, mientras en el mexicano son esponjados, en el brasileño son rígidos.

Las juntas entre las diferentes partes tienen "luces" amplias, pero este tampoco es el punto fuerte del modelo extrazona. Finalmente, se aprecia que Ford se haya esmerado en darle una textura interesante al tablero y que haya conservado la parte central del tablero con la pequeña pantalla y el sistema de controles inspirados en un teléfono celular. También tenemos el SYNC que nos permite conectar teléfono y audio por bluetooth, USB y Aux (mini plug) y los controles de voz, aunque puede ser algo frustrante usar estos últimos, al menos hasta aprendernos de memoria los comandos principales.

Respecto al equipamiento, al tratarse de una de las variantes de entrada no trae el derrotero de "chiches" que tienen las versiones Titanium, pero preferimos que hagas tu propia revisión visitando el Catálogo de Autos nuevos.

 

Comportamiento dinámico

Lo primero que vamos a destacar es que el Fiesta Kinetic made in Brasil conserva las regulaciones de altura y profundidad para volante y así como la vertical de butaca, que puede dejarse bastante baja para el gusto de los más "pisteros". La visibilidad hacia atrás no es excelente debido a la pequeña luneta, pero los apoyacabezas pequeños son una mejora respecto de los anteriores de tamaño grande. Tampoco extrañamos los pequeños espejitos dentro de los retrovisores que confundían un poco en la primera encarnación del Fiesta Kinetic.

Respecto del modelo mexicano, siempre tuve 3 quejas principales: una dirección poco comunicativa, una suspensión muy blanda, pero que golpeaba en pequeñas juntas debido al perfil del calzado, y que se sentía un poco pesado a la hora del pique corto. En esta ocasión, la dirección se mantiene igual debido a su asistencia eléctrica, el uso de llantas de 15" en lugar de las de 16" hace que el confort sea muy bueno y ahora se siente más ágil, especialmente en ciudad, en gran parte gracias a las relaciones cortas de la caja de cambios.

La 5º bastante desmultiplicada hace que, en ruta, el Fiesta Kinetic viaje a 120 km/h con aproximadamente 3.500 rpm, sin embargo, la insonorización de la cabina se mantiene en niveles muy buenos y el consumo también con 6 litros y monedas cada 00 km.

Se agradece que la dirección se endurezca en velocidad, algo que da más precisión al encarar curvas, donde el rolido es correcto. Si los virajes son cerrados, tiene un subviraje progresivo y permite corregir haciéndole mover un poco la cola si sacamos abruptamente el pié del acelerador.

 

Conclusiones

A primera vista, el Fiesta Kinetic producido en Brasil nos desilusionó con la pérdida de los plásticos inyectados en el interior, la perdida de elementos como el cinturón central trasero de 3 puntos y un motor, que si bien no está oficialmente aclarado, no es el mismo de su par mexicano. Sin embargo, el resultado final no fue decepcionante ya que se mostró más redondeado en su andar, con consumos correctos, buen brío en ciudad y comportamiento/insonorización en ruta.

Hasta aquí, nosotros te contamos las impresiones que nos dejó el Fiesta Kinetic hecho en Brasil, pero como vos sos el que toma la decisión de compra basándote en tu gusto, preferencias, ofertas que te hagan los concesionarios, etc. ponemos a tu disposición el Comparador de Autocosmos para que puedas medir al Ford con sus competidores y averiguar más sobre cada modelo. Haciendo click acá podés ver una comparación sugerida, o hacer la tuya propia y seguir averiguando.

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Ford Fiesta Kinetic hecho en Brasil a prueba

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