Prueba Chevrolet Camaro SS: Fuerza inteligente
1/12/2017 Pruebas de manejo

Prueba Chevrolet Camaro SS: Fuerza inteligente

¿Cómo se siente acelerar un V8 de 6,2L? ¿Cómo es el día a día con el icónico muscle car?

Prueba Chevrolet Camaro SS

Un mensaje de WhatsApp interrumpió nuestra labor diaria: ¿Quieren probar el nuevo Camaro? Lo retiran mañana. Alerta, conmoción, llamados, preparación de los equipos de filmación y a la mañana siguiente, bien temprano estábamos en el Autódromo de Buenos Aires…

Muscle Car con anteojos

Si bien el Camaro sigue esa tradición de deportivos gringos, grandes y poderosos, abandona la tosquedad propia de esos autos y le agrega refinamiento a todo su musculo.

agrega refinamiento a todo su musculo

Para empezar, está basado en la nueva plataforma Alpha que comparte con dos modelos de Cadillac y que le permitió bajar 90 kilos su peso respecto del modelo anterior. Seguimos con el V8, si bien tiene solo 2 válvulas por cilindro, cuenta con inyección directa de nafta y desconexión de cilindros. Y a la salida del motor hay una caja automática de 8 cambios (obviamente con levas al volante) que lleva los 461 CV a las ruedas traseras.

4,2 segundos de adrenalina

La cifra declarada por Chevrolet para el 0 a 100 coloca al Camaro SS en el mundo de los superdeportivos, ¿Pero cómo se viven esos 4,2 segundos? Con el control de tracción encendido es rápido y te hace sonreír, pero cuando liberas a las ruedas de la tiranía electrónica pasas a la carcajada. Colocás directa, pisas el acelerador a fondo, escuchas la ira del V8, y salís catapultado hacia adelante con el tren trasero desplazándose en un feliz -pero controlado- serpenteo.

Hablando de control, lo interesante del Camaro es que su chasis te deja divertir, pero sin sentir que te quiere matar, podés hacerlo mirar para el otro lado y salir derecho dejando una nube de humo sin temor a terminar dando vueltas en el lugar.

Dame pista

Además de esta prueba, durante el lanzamiento tuvimos oportunidad de manejar en pista la versión Cabrio y de ser acompañantes de Agustín Canapino durante un par de vueltas. En mi caso, si bien no alcancé las velocidades del piloto profesional, te puedo decir que más de una vez me sorprendió la velocidad a la que rodaba, tanto en recta antes de las frenadas, como a la salida de las curvas.

Y cuando Canapino agarró el volante, bueno, pongámoslo así, los dos nos divertimos mucho.

Dame calle

Es largo y ancho. Sumale lo bajo que vas y que hay poco cristal en los laterales y te vas a dar cuenta que el Camaro no es fácil de llevar en la ciudad. Después de un rato al volante te acostubrás, agradecés que los retrovisores sean inmensos y que tienen detector de punto ciego. Además, gracias al capot plano ves la trompa, eso sí, tenés que recalibrar tu mente porque de un solo pisotón al acelerador llegás al auto que tenías adelante, no importa cuanto lo hayas dejado ir.

tiene unos niveles de confort muy altos

Esperábamos que el Camaro fuera incómodo y áspero, pero tiene unos niveles de confort muy altos para ser un auto que acelera y dobla como demostró en la pista. O al menos hasta que entrás a un empedrado en mal estado y ahí tenés que bajar la velocidad. Todo es fácil de usar, desde el equipo multimedia hasta el cuadro de instrumentos con sección central por pantalla que ofrece diversas informaciones. Remata el Head-Up Display que pone mucha información virtualmente sobre el capot, justo a donde apuntás la mirada.

V8 o V4

es un cuatro cilindros de 3.1L

Un dato curioso es que cuando no estamos pisoteando el acelerador (por gusto propio o para deleitar a todas las personas que nos miraban en la calle) el motor funciona como un V4. Eso sí, es un cuatro cilindros de 3.1L así que el consumo siempre es alto, en tránsito la computadora me marcó 25L cada 100 km, con tránsito un poco más despejado bajamos a 20L y solo ante una General Paz inusualmente fluida rondamos los 10L/100km.

Andando despacio, además el Camaro es silencioso, y casi no te das cuenta que la caja está pasando entre sus 8 cambios. Y si lo del V4 te preocupa, no hay problema, apenas hundís el pedal derecho el V8 vuelve a tronar ;)

¿Camaro para la familia?

Siendo un 2+2, los asientos traseros están destinados a niños, sino mirá en el video como le fue a Fede cuando entró y quiso salir de la parte trasera. Las butacas delanteras son muy cómodas, la posición de manejo perfecta, al menos para este tipo de autos donde lo ideal es llevar las nalgas bien cerca del asfalto. El baúl tiene boca chica, pero es amplio, y en seguridad tenés todos los artilugios, incluyendo 7 airbags.

¿Te estoy diciendo que el Camaro puede usarse como auto familiar? De ninguna manera, pero tranquilamente podrías ir a un viaje largo acompañado.

Conclusiones

Los viejos muscle car tuvieron que reinventarse para seguir con vida. A diferencia de los 80s, ahora no perdieron una de sus esencias, los V8 groseros, pero por suerte incorporaron mucha tecnología, ya sea en confort y seguridad.

Los viejos muscle car tuvieron que reinventarse para seguir con vida

Desde el punto de vista dinámico, dejaron de ser velocistas de recta que descarrilaban en la primera curva; y no solo eso, ahora ofrecen refinamiento de marcha. Remata un interior bien hecho. No alcanza niveles de premium, pero ahora sentís que te están dando calidad por lo que pagás y no solo un V8.

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